Paramilitares reprimen dirigentes indígenas

La Organización Nacional Indígena de Colombia, ONIC,  y las organizaciones regionales afiliadas, denunciaron amenazas de paramilitares autodenominados “los rastrojos”, como retaliación a las protestas que adelantan los pueblos ancestrales en el marco de la Minga Social Indígena.

En la demencial estrategia del régimen de utilizar tanto sus fuerzas represivas “legales” (Fuerza Pública), como las fuerzas oscuras ilegales (paramilitares y otros sicarios), los criminales decidieron colaborar al Ejército y a la Policía, amenazando de muerte a líderes de organizaciones indígenas.

Los ‘paras’ por intermedio de un panfleto que hicieron circular masivamente, declaran “objetivo militar” a Luís Fernando Arias y demás directivos de la ONIC; autoridades del CRIC, entre ellos Ayda Quilcue y Feliciano Valencia;-consejeros mayores, asesores Gilberto Yajue, Luis Acosta, Enry Caballero y Jorge Vicente Otero; ACIN, medios de comunicación del suroccidente y a indígenas rasos.

Los paramilitares dieron un plazo de 24 horas  para que los manifestantes regresen a sus sitios de origen o de lo contrario empezarán a asesinarlos.

No obstante reprimir a sangre y fuego a los indígenas, como antes lo hicieron con los campesinos, utilizando los sanguinarios escuadrones Esmad y al Ejército, los cuales han dejado decenas de heridos de la Minga, el régimen acude ahora a utilizar la estrategia perversa de los escuadrones de la muerte, para que realicen el trabajo sucio.

Dirigentes indígenas manifiestan que contrario a la actitud del gobierno, la Minga Social, Indígena y Popular, busca la reivindicación de los derechos de los pueblos ancestrales, desconocidos y violentados por el régimen durante más de 500 años.

Del mismo modo acusan al Gobierno de incumplir sistemáticamente todos los acuerdos pactados, principalmente cinco puntos fundamentales sobre los cuales debe girar el diálogo, como son: Territorio, Minería, TLC, Autonomía y Derechos Humanos, Conflicto Armado y Paz.

“Nuestras demandas son justas, nuestras acciones son producto del incumplimiento, hemos agotado los escenarios de conversaciones directas con el Estado colombiano durante los 16 años durante los cuales nos hemos sentado a concertar, incluyendo los transcurridos del gobierno Santos,“Sin embargo, el nivel de cumplimiento es nulo, agudizando el proceso de exterminio en curso de los 102 pueblos indígenas, dice la denuncia de la ONIC.

Finalmente los líderes indígenas responsabilizan directamente al presidente Juan Manuel Santos y a su ministro del Interior, Aurelio Iragorri, por las amenazas y por la ejecución de las mismas por parte de los paramilitares.